-Luchamos por anhelos de libertad, por sentir en el pecho un sentimiento. Era un querer y no poder.
Así puedo declarar mi carta de intenciones para abandonar. Creo que no puedo decir, o tal vez no deba, añadir nada más.
Lo más fácil que podía hacer era sentarme en aquel lecho lleno de matojos y malas hierbas. Allí vi que el escribir sería mi modo de expresión, que la palabra con el puño en alto no sería la solución. Así que al día siguiente me dedique a intentar describir el mundo en que vivía y aquí esta:
” Hoy, 27 de noviembre de 2007.
Hablo desde Manzini,Suazilandia. Tal vez los que lo leais sea la primera vez que lo hagais, y os entiendo, somos un país olvidado de África. Un país minusculo donde los haya, rodeados por Sudáfrica y Mozambique. Dentro de un mes cumpliré 28 años y se que no viviré mas de lo que ya he vivido, pues tengo VIH, como el resto de mi familia. A mi padre no lo llegué a conocer, mi madre no pasa de los 45 y se encuentra enferma.
Mi vida transcurre entre campos, pues he de mantaner a mis otros dos hermanos, de 8 y 14 años. He luchado para que los dos estudien y no tengan que hacer lo que yo hago, pero sé que tendrán que echar una mano cuando se necesite.
Me está costando más de lo que piensas describir la dura realidad que me rodea, no se si soy feliz, o lo seré más, puesto que no conozco más de lo que hay aquí. Lo que si sé es que me siento distinto al mirar al horizonte y pensar que habrá más allá, y es que vivo de lo sueños que quiero.
Este es mi primer relato de mi vida,y quien sabe si el último. Pero mientras mantendré la calma, y gritaré desde aquí por la libertad que tanto quiero. Mientras tú, intenta hacer lo que quiero yo y no puedo, hazlo por mi, siente por mí y disfruta por mí.
Así que buscaré por todas partes la esperanza, a la espera de encontrarla,a la vera de los territorios perdidos.”